Shan agaz
Los antepasados de los shan agaz originalmente compartían un vínculo cultural y espiritual con la oscuridad y el mundo subterráneo, donde levantaron templos para venerar al espíritu oscuro, Brumar. Vivían cerca de bosques frondosos o de fallas, grutas y cavernas profundas, experimentaron cambios físicos que los adaptaron a estas condiciones extremas. Desarrollaron piel resistente al frío y una visión aguda en la oscuridad, así como una alta sensibilidad a la luz solar. A lo largo de las generaciones, esta evolución condujo a la separación de los shan agaz de sus antepasados, los ebaros.

Su tamaño es generalmente más pequeño en comparación con los yuthan y naluri, lo que a menudo los hace sentir inferiores físicamente. Su piel es de tonalidades oscuras y terrosas, que les permiten camuflarse en la oscuridad y su pelo tiende a ser poco colorido, prácticamente blanco. Tienen rasgos faciales que pueden parecer grotescos para otras razas, parecidos a reptiles, con ojos rasgados o escamas leves en ciertas áreas de su cuerpo, así como una nariz prácticamente inexistente. Sus extremidades son ágiles y adaptadas para trepar y moverse hábilmente en terrenos rocosos y subterráneos.
A diferencia de sus hermanos, mucho más activos durante las horas diurnas, los shan agaz prefieren habitar el mundo exterior cuando la noche les resguarda de la luz del día. Durante las horas de luz, sus asentamientos se encuentran completamente vacíos y clausurados, dejando un semblante de abandono espectral, factor que echa para atrás a más de un curioso. Estas ciudades están conectadas a grutas profundas y cuevas subterráneas, lo que les permite, además, encontrar recursos valiosos y mantener una sociedad próspera en las profundidades. A pesar de su apariencia potencialmente aterradora y su vida en la oscuridad, los shan agaz son una comunidad unida. Valoran la lealtad a su tribu y familia.
Brumar llama a sus shan agaz más leales y los convierte en la “Compañía del Ocaso”, otorgándoles el último deseo del espíritu oscuro, encontrar un poderoso artefacto que se encuentra en las ruinas de la ciudad de Mäelnia. Este objeto es la cristalización de los últimos rayos de luz antes del anochecer del primer día de la creación y recibe el nombre de “Haz de Luz Sombría”. Usando esta poderosa arma, Brumar planea realizar un antiguo ritual para despojar de la debilidad a la luz que sufren sus seguidores. Por otro lado, uno de los compañeros del ocaso quiere la espada “Haz de Luz Sombría” para él, decidido a emplear el arma para activar su habilidad más poderosa, la invocación de la ¨Estrella Oscura¨. Esta invocación crea un vórtice del que aparece una estrella negra que absorbe luz y así oscurecer los días del valle y sus hermanos puedan andar libremente por la superficie. Este shan agaz está influenciado por Cäelith, quien desea más que nadie recuperar las riquezas perdidas de Mäelnia y hacerse con la poderosa espada.